jueves, 13 de marzo de 2008

CARPE DIEM

El título expresa mis deseos más sinceros.

Crecemos.
Nos damos cuenta que quizás ese camino no era el que debíamos seguir. Tomamos el otro.
Día a día elegimos. Esa elección constante es la que nos lleva a ser quienes somos hoy y quienes seremos mañana. Sacrificio y futura felicidad. Derecha o izquierda. No es pregunta, es opción.
Pero en ese inevitable camino y búsqueda de felicidad constante, no siempre tenemos la posibilidad de elegir; por eso debemos sentirnos bendecidos aquellos a quienes se les otorgó ese riesgo.

CARPE DIEM.

Vivir el hoy. Cosechar el día.
¿Realmente lo hacemos?
Quizás no tanto como deberíamos.
Disfrutar ese instante único.
Todos lo son. Pero éste… éste más que nunca ¿sabés? En éste existe la verdadera esencia; porque es en ÉSTE instante en el que voy amar cada gota de mi ser, cada centímetro de mi figura. Es en éste y no en otro.
Es ahora que tengo tu sonrisa, ahora puedo decirte que te quiero, ahora puedo gritar de rabia o llorar de alegría. No reprimir. No guardar.
Eso es lo que verdaderamente quiere decir “vivir cada instante como si fuese el último”.

CARPE DIEM QUAM MINIMUM CREDULA POSTERO.

Aprovecha el día. No confíes en el mañana.

De todas formas… ¿No es acaso una paradoja?
Por un lado debemos tomar decisiones que nos formarán adelante, pero por otro, debemos disfrutar sin confiar en el incierto futuro.

¿Cómo es posible combinar ambas?

Ya entiendo. Lo que realmente queremos decir… es que cada vez que sale un nuevo sol… cada instante será eterno, sin tener en cuenta demasiadas preocupaciones, pero a la vez formando nuestra persona durante el recorrido.

No sé. No lo medito demasiado. Porque yo realmente disfruto cada momento como si fuese irremplazable. Elijo hacerlo.
A la vez me encuentro en perfecta armonía con mi voto para vivir mi vida…haciendo nada más y nada menos que lo que más amo… ¿acaso eso…no es disfrutar indefinidamente? ¿No significa tener una sonrisa puesta adelante en el tiempo?

Ustedes respóndanselo.

miércoles, 2 de enero de 2008

"Palabras mojadas"

Siempre pongo mis ilusiones en el lugar menos indicado. Otra vez te escribo sin tenerte pero sabiendo todo lo que te quiero.

Necesito escribir. Son las 6:55 de la mañana y todavía no dormí. Esta noche podría haber sido una como cualquiera, pero sin embargo no lo fue. Emociones fuertes, sentimientos encontrados. Ya nada es lo que parece. Porque sin querer imaginé que iba a ser otra vez igual.

Sin querer y de manera absolutamente absurda creí que me ibas a resultar indiferente. Indiferente. Insignificante.

¿Insignificante? Que poco sentido que tenemos a veces ¿no?

Bailé. Me reí. Me puse triste por algo que quizas no existe.
Lloré. Hacía mucho que no lloraba.
Volví a bailar, mientras intentaba, de manera imposible poder disimular el brillo en mis ojos...irritados,llorosos.

Te miré, te observé toda la noche... Hasta que me hablaste, me dijiste :" hola dani"...y yo no pude, no supe mirarte de otra forma que de manera desagradable. Te diste cuenta y yo me sentí mal y te ofrecí vino.
Me pediste perdón por algo que hiciste y no era necesario. El infaltable comentario hiriente. Hay una realidad, existe, la sé...pero no me la digas por favor, dejame que sea yo, con mi voz, con mis palabras, quien la acepte tal cual es...no con tu voz; porque así, se convierte en la verdadera muerte, la verdadera cuchillada.

Lloré, una lágrima insolente no golpeó y lloré. En mi esfuerzo absurdo por contener ese llanto... lloré. Era por vos, no me importó y no me importa tampoco.
¿Sabés? No quiero odiarte... es que en realidad se me parte el alma cada vez que te veo y sé que no te tengo. Se quiebra el aire cuando me das un beso.
Te quiero... ¡¡te quiero tanto!!
Y no hay manera de quererte menos.
Como dice Serrat: "Soy sinceramente tuya".
Tengo nostalgia de algo que aún no pasó... ¿y la falta de respuestas? ¿qué respuestas? ¿y a qué preguntas?

Sin querer alguna vez me enamoré.
Hoy estoy feliz... feliz de haberte dicho toda mi verdad.
Eterno recuerdo (hermoso por cierto). Desde hoy hasta mis 40 años.

Son las 7:16 de la mañana.
Buenos días. Buenas noches

Pienso.
Pienso.
Quiero escribir pero mi cabeza va a mil y no puedo volcar todo en la hoja.

miércoles, 5 de septiembre de 2007

Desestructurados

Simplemente sucede...muchas veces traté de encontrar la palabra indicada para definir una sensación. La verdad que no me fue facil encontrarla.

Ahí estás, parado frente a mi como siempre, mordiendo tus comisuras por dentro y yo, notándolo. Me mirás, sacás una radiografía del lugar, de mis ojos, todo parece transcurrir en camara lenta...hasta la forma en la que se cierran tus párpados.

No se cómo reaccionar, mi alma se inmoviliza cada vez que te tiene cerca. No es que mi cuerpo no se mueva. No, no es eso; mi cuerpo puede responder como siempre. Pero vos... Es que vos me hacés impredecible. Impredecible...con todas las letras.

Y esto hace que una pregunta venga a mi cabeza y encharque cada partícula de mi cerebro.

¿Alguna vez vos (que estás leyendo), fuiste totalmente impredecible frente a alguien?

Creeme algo, y te juro q no quise.
Nunca quise no saber que hacer cada vez que te tengo al lado. Nunca quise no imaginarme como actuar cada vez que te veo.

Sos vos. Vos generás eso en mi, vos hacés que te quiera con cada miga de mi figura.

Me DESESTRUCTURÁS...

Entonces es ahí, el justo momento en el que todo se vuelve hielo, todo a mi alrededor se congela, para que mi cuerpo y tu cuerpo sean los únicos existentes en el espacio. Y me quedo sin saber...siemplemente sin saber nada de nada. Solamente sabiendo que te quiero.

Y si.
¿Qué puedo acaso yo hacer? Nada. No puedo hacer nada...
¿O si?
Sólo puedo hacer dos cosas.
La primera es lograr que vos también pierdas los sentidos frente a mi. Pero según pasan los días, logro entender que eso jamás sucederá.
Entonces pues, sólo resta mi segunda opción...alcanzar que algún dia, no me desestructures.

Creo que la encontré ¿no?... Es así, cada cual tiene una palabra propia cuando se enamora.
La mía es que "cuando te amo...me haces ser impredecible".

domingo, 1 de julio de 2007

Aquello que olvidé...

Ya no me recuerdo ayer...
En este momento todo aquello que me rodea se encuentra en perfecta calma, hay una sensación de tranquilidad en las cosas. Pero en mi interior todo es diferente, nada es suficiente para suplir esa falta de paz. Una especie de vacío se apodera de mi estómago, me falta algo...algo que no logro descubrir.

Hoy no me recuerdo ayer. Olvidé aquellos ojos iluminados de colores, olvidé las flores secas dentro de los libros, olvidé las frases escritas en los rincones encondidos de mi alma...olvidé aquello que olvidé.

Camino en los días, mis pasos quedan marcados y las horas dejan huellas, huellas imborrables. Somos quienes somos gracias a las historias que vivimos.
Pero hoy no me recuerdo ayer. Olvidé cómo sentir el perfume de las fresias con los ojos cerrados, olvidé la emoción de ver una estrella fugaz, desatendí tu beso en mi mejilla y los nervios de saber que están ahí tus ojos, posados sobre mi. olvidé la montaña rusa de mi panza al verte venir, el galope de mi corazón al oírte y cómo soñar con los ojos abiertos. Olvidé cómo era la manera ingenua de decirte "te quiero" y hasta llegué a olvidar aquel pequeño cuaderno con candado que hablaba de vos.

Hoy no me recuerdo ayer. Olvidé ser mujer y niña a la vez.
No olvidé aquello que olvidé. Sólo no recuerdo cómo se sentía.
Porque no recuerdo aquel amor ingenuo e inocente. Aquel amor de niña, amor de adolescente... amor de enamorada.

Hay veces que me pregunto si podré recordar como se sentía aquel amor.


Mariu, fue con vos que hablamos de ese amor tan tierno que sentíamos cuando nos enamorabamos de chicas... Ojalá volvamos a sentirnos así...

domingo, 3 de junio de 2007

No te confundas. No gires a la derecha si queres girar a la izquierda.

¿Qué te pasa? ¿No sabés hacia donde ir? No, no lo sé. Simplemente no lo sé.



¿Cómo puede hacer uno que el camino sea más fácil de distinguir? No estoy pidiendo que el camino sea más fácil de recorrer... no, nada de eso.



Yo te quise querer, y te quise... y te quiero. Pero hay veces que no sé. Estoy tratando de pedirte a gritos que me ayudes, que me facilites las cosas... por favor.



¿Crees en las señales?... No logro encontrar ninguna esta vez. Es como si mi figura se encontrara flotando en el aire con muchas flechas apuntando hacia afuera.

martes, 1 de mayo de 2007

Circulo Vicioso

Día a día mis ganas de vencer son más grandes.
Quiero decirte que esta vez estoy aquí por siempre pero lejos de ti. Y esa es mi única verdad, porque no existe otra. Estoy aquí, tratando de entender que intentas decirme cada vez que dices que te importo. Intentando descubrir porque quieres saber si te quiero.

Volveremos quizás a las miradas aplastadas queriendo decir tantas palabras.
Volveremos quizás a ese vacío, tan tuyo, tan mío.
Volveré tal vez a mi historia ideal…irreal.

¿Que puedo hacer? ¿Es mejor dejarse ir?
Lágrimas azul celeste corriendo en mi mejilla. Recuerdos definitivos e inquebrantables en una nube vienen a buscarme. Zapatos desgastados de seguir tus pasos. Ojos bailarines y sonrientes de verte.

Volveremos quizás a los silencios ensordecedores.
Volveremos tal vez a las palabras olvidadas en algún rincón de tu memoria.
Volveremos quizás a ese sol que sale siempre al despertar y a esas voces que suenan desde el más allá.
Volveremos quizás a alimentar nuestra fe con cajones vacíos de ilusiones.
Volveremos al fin, a ese infinito retorno.

Yo volveré, no se si tú volverás a todo eso. Pero yo volveré.
Volveré porque hoy mis son grandes mis ganas de vencer.

jueves, 5 de abril de 2007

Decir adiós...

Abro la ventana y la luna se cuela por ella. Cierro los ojos y dejo que el aire me acaricie.

Rosario tiene ese no se qué. Ese no se qué que hace que salga de mi algo q hace tiempo espera adentro.

Hay veces que me pregunto si estoy haciendo bien. Lo lamentable de todo esto es que mi pregunta no logra detener al tiempo.

¿Estaré haciendo lo correcto?

Mientras tanto los minutos corren y yo sigo caminando en ellos.

¿Por qué es tan difícil decir adiós? ¿Por qué es tan difícil decirte adiós?
Será que quizás no quiero decirte adiós. Adiós para siempre. Si tan sólo sirviese un hasta luego… Pero no. Todos sabemos la distancia que separa un “adiós” de un “hasta luego”.

En lo más insondable de mi alma albergo una esperanza.
¿Por qué no ser hospitalaria con ella? Si al fin y al cabo las esperanzas nos mantienen vivos. ¿Acaso ésta me mantiene viva o de a poco me elimina, me suprime, me liquida?

A-D-I-Ó-S. Cinco letras. Adiós. Una palabra. Tan fácil de este modo y tan difícil su significado.
No quiero decirte adiós, me cuesta hacerlo. Porque hacerlo es darle una cuchillada al futuro, es asesinarlo antes de tiempo…es hacer algo que puedo evitar.

Pero si no digo adiós… ¿No estaré alargando mi cruel agonía? ¿No estaré dándole ventaja a la duda para que me robe al fin la certeza?
Mi cabeza dice muchas cosas pero ninguna de ellas me cuenta cómo hacer para que la razón y el corazón entren en sintonía. Tiempo. Siempre es cuestión de tiempo. Eso es lo que te dicen todos y uno lo termina creyendo. Tiempo. No, no siempre es cuestión de tiempo. Hay veces que es cuestión de decisiones.

¿Habrá llegado el momento de tomar una decisión? ¿Acaso será este el momento de ser fría y racional?
Hoy mi cabeza me cuenta al oído que llegó la hora. La hora de decirte adiós. Adiós para siempre… ¿Y mi corazón? Mi corazón se niega un poquito porque le cuesta; de a poco sangra y derrama algunas lágrimas, de a poco también aprenderá a cerrar esa herida.

¿Qué es decir adiós? No sé si alguien algún día se hizo esa pregunta…

Cierro la ventana...la cortina ya me tapa la poca luz que entra de la luna.